LA DAMA DEL OTRO LADO DEL RÍO

 

El otro día en Greenwich
Esperaba a un amigo
Que una vez más nunca vino.
Otro amigo y más tiempo perdido.
Cuando me dirigía hacia el otro lado del río,
Oí mi nombre.
Era mi profesora de inglés.
Grata sorpresa.
Nos dijimos hola,
Paseamos por el parque,
Cenamos
Y hablamos largo y tendido
Como hiciéramos hace trece años.
El buen estudiante debe escuchar.
Yo escuché en silencio
Sus aventuras y pasiones.
Antes iba en bicicleta.
Hace poco compró un Rolls Royce.
Debe saber
Manejar hombres y dinero.
Los años no la habían cambiado.
La misma cara y cuerpo juvenil.
Y yo pensaba…
Me habló de su pasión
Por la sensualidad, el amor y la vida.
Una amante de la vida.
Ojalá me lo hubiera dicho hace trece años.

G G Gench
Traducido por el Dr Fernando Jarabo y Lorenzo